Practicar natación durante el embarazo

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De acuerdo a la Asociación Americana de Embarazo, la natación es el mejor y quizás es la estrategia más recomendada para el mantenimiento de la salud y del bienestar en mujeres embarazadas.

La natación permite sesiones cardiovasculares de intensidad moderada durante el embarazo sin añadirle un esfuerzo o presión a los ligamentos y articulaciones.

La natación puede ser ejecutada de forma segura durante todos los trimestres del embarazo.

Sin embargo, antes de empezar un régimen de natación, es importante discutir con tu profesional de la salud con respecto a la eficacia, aspectos positivos y aspectos negativos de la natación durante el embarazo.

Natación durante el embarazo – ¿Es seguro?

Generalmente la natación es considerada segura para mujeres embarazadas pero debe ser practicada con precaución extrema en mujeres que han sido catalogadas con embarazos de alto riesgo o complicados.

Si una mujer sabe cómo nadar (y ha estado nadando antes de quedar embarazada) ella debería continuar practicando durante el embarazo también.

Sin embargo, las mujeres que nunca se han ejercitado antes de quedar embarazadas pueden experimentar un grado moderado de dificultad mientras están embarazadas.

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Antes de comenzar cualquier ejercicio (incluyendo la natación mientras estás embarazada), deben estirar suavemente su cuerpo y hacer algo de ejercicios de calentamiento.

Evita ejercer demasiado esfuerzo sobre tu cuerpo y siempre trata de entender las exigencias y la cantidad de esfuerzo físico que tu cuerpo puede soportar sin incrementar el riesgo lesión o de otro daño.

El debate de las piscinas cloradas

La natación proporciona una comodidad a las mujeres embarazadas especialmente en el tercer trimestre al inducirle alivio a las articulaciones con dolor.

La natación en las piscinas cloradas es segura siempre y cuando la concentración de químicos en el agua de la piscina sea monitoreada apropiadamente.

No hay información disponible que pueda sugerir que la natación en las piscinas cloradas pueda incrementar el riesgo de defectos en el nacimiento.

Sin embargo, la natación en piscinas no cloradas puede ser un riesgo porque la mujer puede obtener infecciones por el agua contaminada.

Estar en el lado seguro

Recientemente, la prensa ha resaltado la información relacionada con los peligros de la captación de cloroformo por mujeres embarazadas mientras nadan en piscinas cloradas.

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Fue hecha una amplia experimentación y fue concluido que las piscinas pueden contener altas cantidades de desinfectantes y subproductos biológicos que pueden directamente afectar el sistema reproductivo de una mujer embarazada.

Los datos sugirieron que una hora de natación puede proporcionar 141 veces más dosis de cloroformo en comparación a 10 minutos de una ducha.

Sin embargo, se está haciendo una investigación más detallada para producir resultados concluyentes.

Para mejores resultados, es recomendable nadar en piscinas donde el nivel de cloro sea adecuadamente monitoreado.

¿Cuáles son los beneficios de la natación en el embarazo?

El rol de ejercicios aeróbicos durante el embarazo es excepcional porque ayuda a mejorar la habilidad del cuerpo de utilizar y procesar el oxígeno.

La natación es otra forma de ejercicio aeróbico ya que involucra una gran cantidad de grupos de músculos (por ejemplo, piernas y brazos así como pequeños grupos de músculos).

Es un ejercicio de bajo impacto que es beneficioso para la salud cardiovascular.

La natación puede mejorar la resistencia física en una persona, mejora la circulación, tonifica los músculos e incrementa la fuerza.

La natación trabaja en contra del esfuerzo y tensión añadidos en los músculos de la columna vertebral (debido al desplazamiento hacia adelante y a la expansión uterina durante el embarazo).

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Durante el embarazo los hombros y la columna vertebral están bajo muchos cambios anatómicos y fisiológicos para contrarrestar el cambio en la arquitectura del cuerpo.

La natación puede suavemente mejorar la fuerza muscular y la funcionalidad.

El agua también protege a la mujer embarazada del calentamiento excesivo y previene lesiones al soportar los ligamentos y articulaciones durante el ejercicio.

Después de la natación la mayoría de las mujeres presentan una disminución en los niveles de fatiga y mejoran la calidad del sueño.

La natación también puede ayudar a mantener el peso de la mujer embarazada en un rango normal.

Precauciones que debes tomar cuando nades durante el embarazo

La natación es considerada como el ejercicio más seguro.

Una mujer nadadora entrenada apropiadamente puede fácilmente continuar su natación después de quedar embarazada sin hacer muchas modificaciones.

Sin embargo, asegúrate de que conoces las señales a las cuales deberías dejar de ejercitarte durante el embarazo.

Precauciones generales

Consulta con tu doctor por un consejo puede resolver mayores problemas pertinentes a ejercitarse o a nadar mientras estás embarazada.

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Una mujer embarazada primeriza siempre debería empezar a ejercitarse lentamente, inicialmente con estiramientos luego un calentamiento y luego un enfriamiento.

Mientras estés en el agua es fácil olvidarse el mantenerse hidratada.

De acuerdo a algunas recomendaciones dadas en varias investigaciones es importante para una mujer embarazada beber unas 8 onzas de agua antes de comenzar a nadar, un vaso de agua después de cada 20 minutos de ejercicio y un vaso de agua después de salir de la piscina.

La cantidad de agua incrementa en climas cálidos y húmedos.

Añadir glucosa al agua es una opción saludable, a menos que haya una restricción médica.

En la etapa temprana del embarazo, todas las clases de nados son apropiados y seguros; sin embargo, el nado de pecho es más adecuado a finales del embarazo porque mantiene la postura óptima y promueve la fuerza del pecho y de los músculos de la espalda.

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