Tomar vitaminas y suplementos: ¿bueno o malo para salud?

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No hay una respuesta única para la pregunta de si es bueno tomar vitaminas o suplementos alimenticios. Y es que las realidades nutricionales son distintas y no se puede generalizar.

En algunos casos, las vitaminas pueden proporcionar una valiosa ayuda en la mejora de ciertos problemas de salud,  principalmente en esta sociedad moderna, en la que es cada vez más difícil obtener todos los nutrientes de los alimentos.

¿Sabías que tendrías que consumir alrededor de 65 tazas de espinaca hoy para igualar la cantidad de hierro que una taza de espinaca tenía en 1945? ¿O que una naranja hoy en día contiene un décimo de la vitamina C que tenía en 1950?

Lo ideal sería poner en nuestra nutrición diaria todas las vitaminas que necesitamos, pero en la actualidad estamos produciendo alimentos mucho menos nutritivos que hace 50 años.

Te preguntarás acá, ¿por qué con tantos adelantos científicos se presenta esta contradicción? El uso excesivo de pesticidas y herbicidas y el exceso de procesamiento de nuestros alimentos, agota los minerales en las capas superiores de los suelos.

De allí que en las sociedades más industrializadas, los alimentos que llegan a la mesa no tienen la misma cantidad de nutrientes que en su estado natural.

Estos números te impactarán, y de seguro querrás salir a comprarte desesperadamente una caja de multivitamínicos, pero ¡détente!. Las vitaminas y los suplementos no son necesarios para todo el mundo y deben ser consumidos si de verdad los necesitas.

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 ¿Cuántas tipos de vitaminas existen?

 

Una cosa que primero hay que explicar es la diferencia entre las vitaminas sintéticas y las vitaminas de los alimentos enteros.

Las vitaminas sintéticas están hechas en un laboratorio y se reconstruyen químicamente. Esto significa que no provienen de una fuente de alimento real.

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Por otra parte, los suplementos de alimentos integrales son aquellos que provienen de la fuente de alimento natural.

Piensa por ejemplo en la vitamina C. El ácido ascórbico,  ejemplo de una versión sintética de la vitamina C, que es sólo una fracción de todo el complejo de la vitamina C. No se encuentran las otras partes del complejo,  como las enzimas y los antioxidantes.

Con el complejo en la forma entera del alimento, el cuerpo puede utilizar lo que necesita y excretar lo que no necesita. ¡Es muy sencillo!

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Pero no funciona de la misma cuando se le da al cuerpo un elemento “aislado”, como son las vitaminas sintéticas. No podemos simplemente “desarmar” vitaminas y esperar que funcionen igual.

Es por ello que una pequeña cantidad de vitamina en una comida es mucho más eficaz que una gran cantidad de una vitamina que viene en una presentación sintética.

¿Debo tomar vitaminas sintéticas?

Es mejor trabajar con un profesional nutricionista o médico para determinar con cuáles vitaminas o suplementos puedes beneficiarte de acuerdo con tus necesidades particulares.

Por ejemplo, una persona con síndrome de intestino irritable puede necesitar enzimas digestivas y algún suplemento para el tracto intestinal, mientras que a alguien que le ha sido retirada su vesícula biliar  podría beneficiarse de las sales biliares.

La dieta vegetariana puede causar deficiencias nutricionales que son compensadas en gran medida por los suplementos vitamínicos veganos. Otros, pueden necesitar un buen alimento entero multivitamina y multimineral para cubrir vacíos nutricionales.

Como observas, no se puede afirmar a simple vista que sea “bueno” o “malo” tomar complementos de vitaminas, minerales o suplementos. Lo importante en cada caso es evaluar si tú lo necesitas y cuál debes tomar.

¿En cuáles casos puedo necesitar tomar vitaminas?

El Instituto Nacional para la Salud y la Excelencia Clínica británico (NICE) estableció una serie de grupos de riesgo a los que se recomienda la ingesta de ciertos  tipos de suplementos.

Es importante, sin embargo, que si te encuentras en algunos de estos grupos, tú o alguno de tus familiares, consultes antes con un médico. Estas son las vitaminas que comúnmente, se recetan como complemento de la nutrición diaria:

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El ácido fólico

Debería ser consumido en todas las mujeres que piensan tener un bebé meses antes de salir embarazada y hasta la semana 12 de la gestación, en la que se produce el desarrollo de los órganos del bebé.tomar vitaminas

Vitamina D:

Casi siempre se le receta como complemento a mujeres embarazadas, lactantes, niños de seis meses a cinco años, las personas de 65 años o más y para los que no están expuestos a mucho sol.

En este caso, se incluyen las personas que por ejemplo, cubren su piel por razones culturales o personas que no pueden salir de casa durante largos períodos de tiempo. También, ante condiciones climáticas extremas -inviernos drásticos-.

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Vitaminas como la A, C y D

Estas se le recomiendan ingeridas a todos los niños entre 6 meses a cuatro años. Esta es una precaución ya que los niños en crecimiento pueden no tener suficiente, especialmente aquellos que no comen una dieta variada.

Ojo al dato: Las personas con dietas estrictas vegetarianas deberían recibir asesoría y supervisión sobre el tipo de vitamina que pueden necesitar añadir a su dieta.

Si tu chico es especialmente “problemático” para comer vegetales y frutas, es probable que necesite un complemento vitamínico

Calcio

Otras recomendaciones internacionales indican que el calcio y la vitamina D deben ser tomados por mujeres premenopáusicas y menopáusicas para fortalecer los huesos y evitar la osteoporosis.

¿Qué pasa si ingiero vitaminas en exceso?

Diversos estudios en distintas partes del mundo han concluido que tomar vitaminas y suplementos sin supervisión médica puede traer problemas a la salud.

Inicialmente, debes saber que el exceso de vitamina será excretado, porque tu cuerpo lo considera como inútil. Pero antes, te puede enfermar.

Por ejemplo, la vitamina A es fundamental para mantener sana la vista, para el crecimiento, para mejorar la piel y ayudar a renovar las mucosas. Pero su exceso prolongado ha sido relacionado con la aparición de cáncer de pulmón.

Además, si la tomas en dosis elevadas, te empezará a causar jaquecas y náuseas. Por otra parte, la vitamina D en exceso te puede provocar calambres y hasta cálculos en los riñones.

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La Administración de Medicamentos y Alimentos de Estados Unidos (FDA) recomienda tener estos cuidados al tomar vitaminas:

  1. Consultar siempre con su médico de cabecera antes de empezar a tomar cualquier tipo de vitamina.
  2. Si tu doctor los recomienda, tomarlos tal cual como se prescriben. Abusar de las dosis no va a curarte más rápido, ¡puede perjudicarte!
  3. No los sustituyas ni combines con otras medicinas sin antes hablarlo con tu médico.
  4. No te guíes de las modas al momento de tomar vitaminas. Probablemente, tú no necesitas tomar vitaminas para la piel, el cabello o quemar grasa más rápido, sino alimentarte mejor.
  5. Esquiva esos productos “milagrosos” que te prometen solucionar casi todos los males con una sola pastilla.
  6. No tomes vitaminas vencidas.
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