Cómo dejar de quejarse – 5 pasos

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Quejarse es un hábito del cual es muy difícil deshacerse. Incluso si reconoces que has caído en un patrón de ver lo negativo en cada situación, ya has condicionado tu mente a esperar que las cosas malas sucedan.

Tus experiencias y tu precondición ya han trabajado en tu contra. ¿Cómo dejas de quejarte?

Re calibra tu mente para un pensamiento más positivo. Aquí están cinco pasos que puedes considerar:

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No te quedes en la queja: sigue adelante

Llevamos vidas tan ocupadas y llenas de todo que algunas veces habrá algo que siempre caerá entre las rejas.

Tal vez un compañero de casa estaba muy ocupado para lavar los platos o para sacar la basura. Tal vez tu pareja pidió prestado el carro y olvidó pagar la gasolina.

Alguien en el trabajo no hizo el memo o falló en responder a un correo urgente. Si la pelota cae, te afecta a ti y no puedes evitar sino exhalar de molestia.

“¿Siempre es mi trabajo arreglar las cosas?” preguntas. Tal vez no lo es, pero si te agrava, entonces estás involucrada en eso – no tienes que arreglarlo pero puedes ser parte de la solución.

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Por todos los medios, pídele a tu compañero de casa que se comprometa en un horario para hacer las labores de la casa, y cambien cuando alguno de ustedes esté ocupado.

Pídele a tu pareja que se acuerde de llenar el tanque del carro – vía aplicación móvil, una nota o cualquier cosa.

Altera la forma en la que te comunicas en el trabajo de manera que tengas garantizada una respuesta a tiempo.

Piensa a corto o a largo plazo, dependiendo de lo que sea más útil

Un truco del pensamiento positivo es pensar en que le tiempo es algo relativo: esto también pasará.

Cual sea la queja que tengas, puedes decirte a ti misma que es algo que es a corto plazo: “Esto es temporal”, “Puedo resolver esto y muy pronto dejará de ser un problema” o “la situación se resolverá a sí misma con el tiempo.”

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Puedes también pensar a largo plazo: “esto tiene que ser hecho pero casi está terminado ahorita,” “esto llevará a mejores cosas en el futuro,” y “esto es un paso en la dirección correcta para una meta grande al final del año.

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Deja de quejarte por las cosas que no tienes el control

La pastilla más amarga para tragarse es la de saber que no todo está bajo nuestro control.

Esto incluye el clima (“está tan caliente que está friendo mi cerebro, no puedo pensar”), decisiones de gerencia (“han recortado el presupuesto nuevamente, ¿se supone que debo hacer un milagro para hacer que este proyecto esté listo?”) o incluso opciones limitadas del almuerzo (“¿Qué quieres decir con que se ha acabado la comida A? ¿Está en el menú cierto? ¿Qué clase de sitio es este?).

Tal vez sea frustrante pero tienes que trabajar con lo que tienes. Ve si puedes encontrar el lado positivo, por ejemplo, “está realmente caliente, no he ido a la playa en mucho tiempo, este es el mejor momento para hacerlo”.

Trata de motivarte a ti misma al desafío presente, por ejemplo, “si logro hacer esto con un presupuesto pequeño, voy a convencer a mi jefe de que lo puedo hacer mejor la próxima vez con un presupuesto mayor y una asistente, o un aumento de salario.

Dite a ti misma que hay otras opciones que puedes considerar, por ejemplo, “Ok, si no hay la comida A, ¿la comida B será una mejor opción?

Acepta las decisiones que has hecho hasta ahora y acepta los desafíos que vienen con ellas

No es fácil estar en tu situación, pero ¿lo hubieras escogido de otra forma? Tal vez hayas escogido una carrera emocionante con muchos viajes.

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Tal vez te hayas quedado soltera, o te hayas casado. Optaste por tener niños o cuidar un montón de mascotas. Escoges vivir en otra ciudad lejos de tu familia en casa.

Todas estas decisiones tienen sus desafíos que las acompañan, cambiar una por la otra significa que tendrás una serie de desafíos nuevos.

Recuérdate a ti misma que los sacrificios valen la pena la decisión que ya has tomado. Incluso aunque hayan imperfecciones, se agradecida por las cosas buenas de tu vida. Y luego muévete hacia adelante.

Medita. Mantén la calma y continúa

Reacondicionar la mente a pensar de manera positiva debe ser un esfuerzo constante. La práctica de la meditación puede ayudarte a superar los pensamientos negativos, incluyendo el estrés que la acompaña, la ira y la ansiedad.

Coloca las cosas en perspectiva. Aprende como juzgar objetivamente una situación. Relájate, respira, piensa.

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Conoce tus fortalezas y aprende como apoyarte en esas fortalezas. Aprende a aceptar y a ser agradecida por tu vida.

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